La medida forma parte del protocolo de seguridad que se activa cuando el río Iguazú supera determinados niveles de caudal. El circuito permanecerá cerrado hasta que las condiciones permitan su reapertura.
El fuerte incremento del caudal del río Iguazú obligó a activar el protocolo de seguridad en el Parque Nacional Iguazú, donde este jueves fueron rebatidas las pasarelas del Balcón Garganta del Diablo para proteger la estructura ante el avance del agua.
La medida fue adoptada luego de que el río alcanzara valores cercanos a los 8.000 metros cúbicos por segundo, nivel que activa la primera etapa del procedimiento preventivo establecido para este sector, uno de los más visitados de las Cataratas.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido este jueves por la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina S.A., el caudal continúa elevado, por lo que se mantiene un monitoreo permanente de la situación. En caso de que el volumen de agua siga aumentando, las autoridades adelantaron que se rebatirán más tramos de las pasarelas, siempre priorizando la seguridad de visitantes, trabajadores e infraestructura.
Como consecuencia de estas tareas, el circuito Garganta del Diablo permanecerá cerrado y, por el momento, no existe una fecha estimada para su reapertura, ya que dependerá de la evolución de las condiciones hidrológicas y climáticas en la cuenca del río Iguazú.
Las autoridades recordaron además que, días atrás, representantes de la Administración de Parques Nacionales, Iguazú Argentina S.A. y la Compañía Paranaense de Energía (Brasil) acordaron reforzar los protocolos de comunicación ante las previsiones de intensas lluvias para el norte argentino, sur de Brasil, Paraguay y Uruguay, vinculadas al fenómeno de El Niño.
Mientras tanto, el resto del Parque Nacional Iguazú continúa operando con normalidad. Permanecen habilitados los circuitos Superior e Inferior, los senderos Verde y Macuco, además de los servicios gastronómicos. Según remarcaron desde la administración del área protegida, todas las medidas adoptadas responden a criterios técnicos destinados a preservar la seguridad y minimizar los riesgos durante la crecida del río.
Fuente Diario Primera Edición Misiones



