La imprenta estatal dio vacaciones forzadas a parte de su personal.
El Banco Central (BCRA) decidió interrumpir los únicos contratos vigentes para la impresión de billetes que mantenía con la Casa de Moneda. De esta manera, las entregas pendientes de papeles de 1.000 y 2.000 pesos no serán llevada a cabo.
Con esta decisión, Casa de Moneda quedó más cerca de la inactividad total y se acerca su cierre, anunciado oficialmente por el gobierno semanas atrás.

