El militante social enfrentará en las PASO de Unión por la Patria a Sergio Massa. En un extenso diálogo con Infobae, enumeró su proyecto de gobierno. Sostuvo que “es necesario la cancelación de este acuerdo con el FMI” y que “el peso está muerto”. Criticó en duros términos a la Justicia: “No se puede construir una Argentina humana si no desafiamos al poder”
Juan Grabois llegó al estudio de Infobae a las 8.30 de la mañana. Arrancaba un día largo que continuaría con varias recorridas y viajes proselitistas. Está en plena campaña electoral con vistas a las PASO que se disputarán el 13 de agosto. Enfrentará en las internas de Unión por la Patria al ministro de Economía, Sergio Massa. A lo largo de una hora, desgranará su propuesta electoral y las primeras medidas que tomaría si fuese electo como jefe de Estado. Fiel a su estilo directo, el militante social no evitará las respuestas y tendrá palabras fuertes y agraviantes contra los jueces y el Poder Judicial. Se mostrará como una opción disruptiva ante el resto de las propuestas. Mencionará, al igual que el libertario Javier Milei, a “la casta”. Propondrá ponerle una bomba al edificio de Comodoro Py, después de sacar a la gente; explicará cómo obtendría los fondos para solventar el Salario Básico Universal; decretará el final del peso; asegurará que “hay cambiar la estructura de poder en la Argentina”; propondrá “la cancelación de este acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”, criticará a la administración de Alberto Fernández al opinar que “administró a la baja una realidad que ya venía complicada”; y adelantó que en caso de ser electo Presidente indultaría a Cristina Kirchner, si esta fuese condenada.
“Yo creo que más allá del gobierno hay una decisión del sistema de que ella vaya presa”, argumentará y definirá: “Comodoro Py es un cabaret. Comodoro Py es casi como si te dijera el fondo de Zavaleta donde venden merca. Es un asco”. También imaginará el panorama político después de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias: “Hoy lo que tenemos para elegir después de unas PASO en las que vamos a suponer que ganan los candidatos del establishment, es entre un modelo de ajuste con represión muy dura y muy antidemocrática; y por el lado nuestro tenés un planteo donde es el hombre y sus circunstancias como decía Ortega y Gasset”
— Te escuché decir en las últimas horas, o te leí, que el próximo gobierno va por Cristina Fernández de Kirchner. ¿Lo ratificas?
— Sí. Yo creo que más allá del gobierno hay una decisión del sistema de que ella vaya presa. Y que no es una decisión que tenga que ver con lo que haya hecho bien, mal o más o menos, que tiene que ver con que ella sigue siendo un estorbo para la omnipotencia de los famosos tres o cuatro vivos que cuando la Argentina crece se la llevan en pala y cuando no crece descargan su crisis sobre los laburantes, sobre la gente común.
— Vos sos presidente, ¿la indultas si es condenada?
— Dudo que ella acepte un indulto. Pero…
— La indultarías.
— Sí. Es más, yo creo que hay que hacer, cómo decirlo, acá los problemas que hubo de la famosa grieta fueron problemas políticos. Nadie mató. Nadie torturó. No es como en la dictadura que fueron crímenes de lesa humanidad. Y los procesos judiciales que hubo en general están teñidos por eso. Entonces de un lado y del otro creo que hay que decir basta con esto. No tiene que haber persecución judicial para nadie. Para ninguno. Ni para los macristas, ni para los kirchneristas. No tiene que haber persecución judicial. Entonces terminemos con la persecución judicial que va a ser algo que descomprima la crispación por tonteras. Porque vale la pena pelearse por si hay que renacionalizar el litio o no, si hay que renacionalizar las empresas hidroeléctricas o no, si hay que hacer los lotes con servicios o no, si hay que darles un aumento a los trabajadores que es algo que yo haría ni bien asumiría, un aumento de suma fija que a plata de hoy sería 45.000 pesos además del salario social complementario para los trabajadores de la economía popular. Esas peleas valen la pena. Después la pelea de quién es más corrupto, de quién es más malo, de quién es más lindo, de quién es más borracho, son peleas que hay que terminar.
(infobae)

