A más de un semana del accidente cerebrovascular, el estado de la exboxeadora es sumamente crítico. Está en terapia con respirador. El parte de hoy
Este martes el parte médico del estado de Locomotora Oliveras confirma lo que se venía observando en los últimos días: al no haber mejorías, las esperanzas de una recuperación se van diluyendo, y a esto se suman datos concretos brindados por los médicos que la asisten. Hoy, el jefe de terapia intensiva del Hospital Cullen, Néstor Carrizo, fue contundente: «Tiene una lesión cerebral grave por el ACV» y el riesgo de vida «sigue siendo alto».
La dirigente política y deportista se encuentra en una fase crítica desde que fue ingresada al nosocomio con síntomas severos.
Carrizo brinó detalles, Junto al director del nosocomio, Bruno Moroni, de la grave situación de la exboxeadora: «Continúa el control neurológico y el monitoreo permanente». Y aunque señalaron que se encuentra «estable» y que no es tiempo de hablar de pronósticos, explicaron que «la lesión neurológica que ella tiene es una lesión grave, al verse afectado un hemisferio cerebral impacta en la funcionalidad de la parte cognitiva y motora», por lo que necesita una serie de medidas de soporte externo para poder mantenerse con vida. «Depende de los soportes vitales (en este momento)», dijo el profesional.
«En el período en el que está (a más de una semana del episodio que sufrió) lo más importante es sostener la estabilidad clínica», dijo Carrizo. Los médicos explicaron que no se plantean la posibilidad inmediata de retirar el respirador «porque no está en condiciones para eso»
Carrizo hizo referencia a «fluctuaciones» que se han presentado en los controles neurológicos desde su ingreso al Hospital Cullen. Días con más respuestas y días de menos respuestas.
«Mantiene respuestas desde el punto de vista de reflejos de tronco (así se llaman) y desde la parte motora sigue presentado todavía algunos movimientos de flexión y otros relacionados al daño que tiene», destacó en el parte de este martes.
El profesional destacó que el resto de los parámetros se mantiene: «Es una paciente con asistencia respiratoria mecánica, que tiene tubo endotraqueal, sonda nasogástrica. Es una paciente con riesgo de disfunción de órganos, pero por el momento mantiene buena función respiratoria, buena diuresis y tolerando la nutrición enteral».
Una persona que está intubada «puede estar semanas o meses» contactada a un respirador, aclaró el médico ante una consulta de la prensa.
(Con información de La Capital)

