Dieron a conocer qué secuestró en los procedimientos de este miércoles, por la agresión a jugadores ocurrida el 15 de agosto.
Finalizaron los cinco allanamientos realizados este miércoles en Paraná en el marco de la investigación por la agresión sufrida por jugadores de Patronato el 15 de agosto. Según informó el medio AHORA, los procedimientos se concretaron en jurisdicción de las comisarías 4ª y 12ª y terminaron con el secuestro de cuatro vehículos, una escopeta y tres teléfonos celulares. No hubo detenidos.
Los operativos se realizaron en dos domicilios del barrio Municipal y en otros tres inmuebles ubicados en los barrios Hijos de María, Paraná XIV y Tiro Federal.
En este último sector, el procedimiento se concretó sobre calle Castares, en cercanías de Almirante Brown y Díaz Vélez. Allí trabajó personal de Investigaciones, junto con efectivos de la Jefatura Departamental Paraná y Policía Científica.
El resultado de los allanamientos
Los investigadores secuestraron cuatro automóviles: un Renault Express, un Fiat Palio, un Volkswagen Voyage y un Chevrolet Onix.
Según la investigación, los vehículos son de interés para la causa debido a que habrían estado en inmediaciones del club el día en que se produjeron las agresiones contra los futbolistas.
Además, durante los allanamientos se incautó una escopeta calibre 36 y tres teléfonos celulares, elementos que serán incorporados a la investigación.
Pese a los procedimientos realizados en los cinco domicilios, no se produjeron detenciones. La causa continúa bajo investigación para determinar quiénes participaron de los ataques a los jugadores de Patronato y establecer el grado de vinculación de los elementos secuestrados con los hechos ocurridos el 15 de agosto.
El ataque a jugadores de Patronato
Momentos de extrema tensión y violencia se vivieron el sábado 15 de agosto por la noche en las instalaciones del Club Atlético Patronato, en la ciudad de Paraná. Un grupo de barrabravas identificados con la “La Famosa Banda del Alan” dirigida por Alan Barrientos, hijo del asesinado líder de la barra Fuerte Gustavo “Petaco” Barrientos, ingresó a la fuerza al playón de estacionamiento de la institución, agredió físicamente a integrantes del plantel profesional de primera división y amenazó a los futbolistas con un arma de fuego.
AHORA accedió a información exclusiva sobre el incidente. El fiscal de la Unidad de Litigio, Martín Abraham, pidió un relevamiento y la revisión total de las cámaras de la zona. Si bien en un primer momento se habló de golpes, el barrabrava que descendió de una camioneta lo hizo armado. Es más, el hombre encañonó a varios futbolistas, pero habrá que ver si muchos de estos mantienen sus dichos o como suele suceder en el fútbol retroceden sobre lo que vieron.
El violento episodio ocurrió alrededor de las 20 en la sede de calle Churruarín 675. La delegación del equipo arribaba desde la ciudad de Santa Fe tras disputar el encuentro frente a Colón. Aprovechando el ingreso del colectivo que transportaba a los deportistas, varios vehículos oscuros —entre ellos una camioneta blanca utilizada por la barra— se apostaron en las inmediaciones y sus ocupantes se colaron detrás del ómnibus.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es la facilidad que tuvieron para entrar al club.
De acuerdo a las actuaciones policiales a cargo de la Comisaría Cuarta y el 911, los violentos irrumpieron bajo el mando de un caracterizado hincha con vinculaciones al mundo narco. En medio de un clima de hostilidad por la delicada situación deportiva que atraviesa el club en la Primera Nacional, los agresores comenzaron a amedrentar a los jugadores.
La situación escaló rápidamente a la agresión física cuando el “jefe”, exhibiendo un arma de fuego, amenazó a los deportistas y golpeó a dos de ellos con la culata del arma.
Antes de darse a la fuga en los vehículos que los aguardaban en la salida, los barras despojaron a los futbolistas de diversas pertenencias y prendas de vestir oficiales del club.
Tras el llamado de emergencia, se hicieron presentes en el lugar autoridades de la Jefatura Departamental Paraná, el Subjefe Departamental, personal de la División Guardia Especial (GDI) y la Dirección de Investigaciones.
El hecho quedó caratulado como amenazas y lesiones calificadas por el uso de arma de fuego, intimidación pública y coacciones agravadas. El fiscal Abraham, dispuso la revisión de los lesionados por parte del médico policial y la intervención de la División Inteligencia Criminal para analizar las cámaras de seguridad del club con el fin de identificar formalmente a todos los implicados y solicitar las correspondientes medidas judiciales.
Fuente : AHORA


