Estados Unidos: los demócratas le arrebataron a Trump el control del Congreso en las elecciones de medio término

La oposición logró recuperar el Senado y la Cámara de Representantes en una contundente derrota para el presidente Donald Trump. El resultado complicará la aprobación de nuevas iniciativas del gobierno y obligará a la Casa Blanca a negociar con los demócratas.

En una jornada electoral clave para la política estadounidense, el Partido Demócrata logró arrebatarle a los republicanos el control del Senado y de la Cámara de Representantes, en un duro revés para el presidente Donald Trump, que enfrentó una de las principales pruebas políticas de su gestión.

 

Las elecciones de medio término, celebradas este martes 3 de noviembre, estuvieron marcadas por el descontento de los votantes con la situación económica, el aumento de los precios y las políticas impulsadas por la administración republicana.

 

El resultado modifica el escenario político de Estados Unidos y representa un golpe para Trump, que deberá afrontar sus últimos dos años de mandato con una oposición fortalecida en el Congreso.

 

Trump intentó despegarse de la derrota

 

Tras conocerse los resultados, el presidente estadounidense buscó minimizar el impacto electoral y atribuyó la derrota a su ausencia en las boletas.

 

“Yo no aparecía en la boleta electoral y, si hubiera aparecido, habríamos ganado por una victoria aplastante”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social.

 

Sin embargo, durante la campaña había participado activamente en actos y recorridas para respaldar a los candidatos republicanos, con la intención de movilizar a sus seguidores y garantizar la continuidad del control legislativo.

 

En declaraciones al diario The New York Times, el mandatario aseguró que estaba dispuesto a aceptar los resultados y trabajar con la oposición.

 

“Esperamos trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a algún acuerdo”, expresó.

 

Importantes victorias demócratas en distintos estados

 

Los demócratas consiguieron triunfos en diferentes estados que resultaron determinantes para recuperar el control del Senado.

 

Entre los resultados más destacados se encuentra la victoria de Roy Cooper en Carolina del Norte, donde derrotó al republicano Michael Whatley y consiguió un escaño clave para la oposición.

 

También se produjo un resultado histórico en Carolina del Sur, donde la demócrata Annie Andrews se impuso a Darline Graham, en un estado que durante décadas estuvo dominado por los republicanos.

 

En Georgia, el senador demócrata Jon Ossoff consiguió la reelección con una amplia diferencia, mientras que en Ohio el exlegislador Sherrod Brown se encaminaba a recuperar su banca frente al republicano Jon Husted.

 

Otro de los resultados más importantes se registró en Texas, donde James Talarico logró una histórica victoria frente al republicano Ken Paxton. El estado no elegía a un senador demócrata desde 1988.

 

En Kansas, el demócrata Adam Hamilton también sorprendió al imponerse sobre el senador republicano Roger Marshall, en un territorio tradicionalmente favorable al Partido Republicano.

 

Los republicanos lograron retener Florida

 

Pese al avance opositor, los republicanos consiguieron mantener algunos de sus principales bastiones.

 

En Florida, Ashley Moody logró imponerse frente a la demócrata Angie Nixon en la elección para el Senado, aunque por un margen estrecho.

 

En la carrera por la gobernación, Byron Donalds derrotó al demócrata David Jolly y se convirtió en el primer gobernador afroamericano del estado.

 

Sin embargo, los resultados también reflejaron un importante crecimiento de los demócratas en distintos distritos, incluso en territorios donde los republicanos habían conseguido amplias victorias en elecciones anteriores.

 

El desgaste de Trump y el impacto de la economía

 

La derrota electoral se produjo en un contexto de creciente desaprobación hacia el gobierno de Trump.

 

Durante la campaña, la economía fue uno de los principales temas de preocupación de los votantes, especialmente por el aumento de los precios de los alimentos y los combustibles.

 

Según un sondeo de AP citado por LA NACION, cerca de tres cuartas partes de los encuestados manifestaron enojo o insatisfacción con el rumbo del país, mientras que seis de cada diez desaprobaron la gestión del presidente.

 

Además, el 60% consideró que los precios elevados estaban relacionados principalmente con las políticas de Trump.

 

El descontento económico se convirtió así en uno de los factores centrales que marcaron el resultado de las elecciones.

 

Un nuevo escenario político para la Casa Blanca

 

La recuperación del control del Congreso por parte de los demócratas representa un importante obstáculo para la administración Trump.

 

Con la oposición al frente de ambas cámaras, el gobierno tendrá mayores dificultades para aprobar nuevas leyes y avanzar con su agenda política, económica y comercial.

 

Además, los demócratas tendrán más herramientas para impulsar investigaciones sobre las decisiones de la administración y ejercer control sobre las políticas del Ejecutivo.

 

El escenario abre una nueva etapa en la política estadounidense, con un presidente debilitado legislativamente y obligado a negociar con una oposición que llega fortalecida a los últimos dos años de su mandato.

 

Fuente: LA NACION

PARANA Entre Ríos, AR