El mandatario presentó su renuncia antes de que el Congreso debatiera un pedido de juicio político en su contra. La crisis financiera dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros y provocó fuertes protestas en Asunción.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este miércoles su renuncia al cargo en medio de una profunda crisis política y financiera desatada por la intervención y disolución de Ueno Bank, una de las principales entidades bancarias del país.
El anuncio se conoció antes de que la Cámara de Diputados debatiera un pedido de juicio político impulsado por legisladores opositores y disidentes del oficialismo, que también contaba con el respaldo del expresidente Horacio Cartes, titular del Partido Colorado.
A través de un video publicado en su cuenta de la red social X, Peña confirmó su decisión y sostuvo que su salida busca preservar la estabilidad, la paz social y las instituciones democráticas de Paraguay.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República», expresó el ahora exmandatario. Además, pidió disculpas a la ciudadanía si en algún momento no estuvo a la altura de la confianza recibida.
La crisis del Ueno Bank y los ahorros afectados
La situación que desencadenó la crisis comenzó cuando el Banco Central del Paraguay ordenó la intervención y disolución de Ueno Bank, luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.
La entidad contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes y administraba importantes fondos públicos, entre ellos recursos del Instituto de Previsión Social.
La medida generó preocupación entre los ahorristas, largas filas en las sucursales bancarias y manifestaciones en Asunción, donde miles de personas reclamaron respuestas y la devolución de su dinero.
En respuesta, el Congreso aprobó una ley de emergencia que establece un anticipo del Fondo de Garantía de Depósitos para los afectados. La normativa contempla pagos de hasta 40 salarios mínimos mensuales por depositante, dentro de un plazo máximo de cinco días hábiles desde su entrada en vigencia.
El Partido Colorado también pidió su salida
Uno de los factores determinantes para la renuncia fue el posicionamiento de Horacio Cartes, expresidente paraguayo y principal referente del Partido Colorado, quien confirmó que su espacio acompañaría el juicio político contra Peña.
El pedido de destitución había sido presentado por 35 legisladores, con cuestionamientos vinculados a los antecedentes y relaciones del mandatario con el grupo económico controlador de Ueno.
Para que el proceso avanzara al Senado se necesitaban 53 votos en la Cámara de Diputados, mientras que posteriormente se requerían 30 votos de los 45 senadores para declarar la culpabilidad y concretar la destitución.
Investigación judicial por presuntas irregularidades
En paralelo a la crisis política, la Fiscalía paraguaya imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras relacionadas con operaciones realizadas entre 2025 y 2026.
La investigación apunta a préstamos y sobregiros otorgados a empresas vinculadas al mismo grupo económico, bajo condiciones que, según el Ministerio Público, no habrían respetado los parámetros habituales de evaluación de riesgo crediticio.
Además, la Fiscalía solicitó prisión preventiva para Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas de la entidad, y arresto domiciliario para otros directivos.
La renuncia de Santiago Peña abre un nuevo escenario institucional en Paraguay, mientras el país enfrenta las consecuencias de la crisis bancaria y busca garantizar que los ahorristas puedan recuperar sus fondos.
Fuente: Infobae.


